Criar a un niño es una de las experiencias más bonitas que hay, pero también viene con muchos momentos estresantes. Ya sea que estés lidiando con noches sin dormir con tu recién nacido o con los berrinches de tu niño pequeño, algo de estrés es una parte normal del crecimiento de tu niño. Pero a veces, la vida te hace enfrentar dificultades más grandes y más constantes que los retos cotidianos.
Cuando ese tipo de estrés se vuelve constante y demasiado abrumador para tu niño, puede cambiar la manera en que su cuerpo y su cerebro reaccionan. A eso los expertos le llaman respuesta al estrés tóxico. La buena noticia es que tú sí puedes ayudar a proteger a tu niño de sus efectos. Hemos creado una serie de videos para ayudarte a entender qué es la respuesta al estrés tóxico y, sobre todo, cómo puedes crear un amortiguador de apoyo para mantener a tu familia sana y fuerte.
Tanto tú como tu niño sentirán estrés en diferentes momentos. Tú puedes sentirlo cuando tienes una fecha límite muy apretada en el trabajo, o tu niño pequeño puede sentirlo durante una transición difícil. Por lo general, el cuerpo se "activa" para poder enfrentar el problema y luego se calma cuando la amenaza ya pasó. Ese tipo de estrés que pasa de vez en cuando es normal, saludable y ayuda a mantenerte seguro y a salvo.
Sin embargo, si tu niño se enfrenta a experiencias difíciles constantes sin el apoyo adecuado, su cuerpo no puede volver a la normalidad. Esto se conoce como respuesta al estrés tóxico. En lugar de que las sustancias químicas del estrés protejan a tu niño, empiezan a causarle daño porque el cuerpo de tu niño siente que está siendo atacado una y otra vez. Puede que veas esto si tu niño:
Vive en un hogar donde hay conflicto o miedo constantes.
Pasa por dificultades a largo plazo, como no tener suficiente comida o una vivienda estable.
Está expuesto a violencia en la comunidad, bullying o discriminación por raza, identidad de género u otras características personales.
Para ayudarte a identificar cuándo el estrés pasa de ser manejable a tóxico, mira nuestro primer vídeo a continuación:
En este vídeo, explicamos por qué algún nivel de estrés es aceptable (¡e incluso útil para el crecimiento!) y cuándo deja de ser saludable y se vuelve tóxico. También aprenderás cómo la respuesta al estrés tóxico puede afectar la salud a largo plazo y por qué entender esto es el primer paso para empezar a sanar.

Aunque el estrés tóxico es algo serio, sus efectos pueden ser amortiguados.
Las investigaciones demuestran que las relaciones y los entornos seguros, estables y enriquecedores (SSNREs, por sus siglas en inglés) pueden actuar como una armadura. Cuando un niño recibe apoyo constante y cariñoso, esto le ayuda a sentirse seguro y, de hecho, puede indicar a su cuerpo que desactive la respuesta al estrés. Estar presente con tu niño es otra manera de apoyarlo. Esto puede consistir en:
Acurrucarse después de un momento de miedo o frustración. Esto ayuda a que su ritmo cardíaco se desacelere.
Mantener rutinas sencillas, como leerle un cuento antes de dormir, lo que ayuda al niño a sentir que el mundo es predecible y seguro.
Interacciones de "dar y recibir", como cuando tu bebé balbucea y tú le devuelves la sonrisa. Estos pequeños momentos ayudan a construir un cerebro fuerte y estable.
Dado que estas relaciones son tan importantes, nuestro próximo vídeo habla de cómo puedes crear esta armadura en casa todos los días.
Mira este vídeo para ver exactamente cómo tu relación con tu niño actúa como protección. Te damos una explicación basada en la ciencia de cómo puedes ayudar a proteger el bienestar en el desarrollo de tu niño de los efectos duraderos de la respuesta al estrés tóxico.
Como papá o mamá, traes tu propia historia a tu hogar. Muchos padres y madres crecieron con sus propias experiencias difíciles, y si no siempre te sentías seguro o apoyado de niño, tu propia respuesta al estrés podría afectar a tu manera de criar a tus niños hoy.
A veces, cuando tu niño está pasando por un mal momento, como un berrinche ruidoso en el supermercado, esto puede desencadenar tu respuesta interna al estrés. Es posible que sientas un nudo en el pecho o que tu voz se eleve. Para ayudarte a comprender por qué tu cuerpo reacciona así, creamos un vídeo que habla de cómo las experiencias de los padres pueden influir en esto.
Este vídeo se trata de la autocompasión. Te ayuda a reconocer los signos de la respuesta al estrés tóxico en ti mismo. Cuando entiendes mejor tu propia historia, puedes empezar a tomar pequeñas medidas para manejar tu estrés, lo que te ayuda a estar presente para tu niño de la manera que deseas.
No tienes que ser un padre perfecto para darle a tu niño un buen comienzo. La transformación ocurre en las "pausas". Ocurre cuando te das cuenta de que estás abrumado y decides respirar hondo antes de reaccionar.
Cuando te preparas con tiempo, puedes hacer que sea más fácil manejar esos momentos de mucho estrés y convertirlos en pausas intencionadas. Míralo como si estuvieras creando tu propia "caja de herramientas para la calma":
Prepárate algo que te ayude a volver a centrarte, como tener un vaso de agua fría a mano o tener lista tu canción favorita para ponerla cuando las cosas se ponen intensas.
Establece expectativas realistas. En los días de mucho estrés, no pasa nada si los platos se quedan en el fregadero para que puedas dedicarle 10 minutos a tu niño.
Practica la respiración profunda con tu niño. Hacer juntos la respiración del dragón ayuda a que los cuerpos de los dos pasen del estado de "pelear o huir" al de "descanso y digestión".
Nuestro último vídeo de esta serie se centra en las herramientas que puedes utilizar para mantener la calma cuando las cosas se vuelven tensas.
Si tú también has pasado por experiencias difíciles, mantener la calma durante un berrinche de tu niño pequeño puede parecer una dura batalla. Este vídeo muestra maneras prácticas de prepararte con tiempo, lo que te facilitará ser el padre paciente y comprensivo que te esfuerzas por ser, incluso en los días difíciles.
Aprender sobre la respuesta al estrés tóxico puede sentirse pesado, pero lo más importante que debes recordar es que tu amor actúa como una armadura contra los efectos de ese estrés. Ya estás haciendo lo más importante al buscar estas herramientas y estar ahí para tu pequeño.
Para obtener más recursos sobre cómo manejar el estrés y crear un ambiente familiar de apoyo, visita nuestras páginas sobre el estrés tóxico. Estamos aquí para ayudarte.







