Has cambiado un pañal más hoy y pensaste, “¡¿Cuándo va a terminar esto?!”
Con el momento adecuado, estrategia y paciencia, puedes ayudar a tu niño a tomar el gran paso en su desarrollo: dejar el pañal. Luego, al fin podrás decirle adiós a esos cambios de pañal.

No todos los niños están listos para usar el baño a la misma edad. La mayoría de los niños comienzan a mostrar señales de que están listos cuando tienen entre 18 y 24 meses de edad, aunque algunos pueden no estar listos hasta más tarde. Los niños también muchas veces empiezan más tarde y tardan más en aprender que las niñas, y eso es completamente normal.
Busca estas señales específicas de que tu niño puede estar listo:
Pueden permanecer secos por más tiempo: Tu niño debe ser capaz de mantener un pañal seco durante al menos dos horas. Revisa su pañal cada hora durante unos días para ver si esto está sucediendo.
Muestran interés en el baño: Te siguen al baño, quieren verte usar el baño o hacen preguntas sobre lo que estás haciendo.
Pueden caminar bien y sentarse y ponerse de pie por sí mismos: Deben poder caminar sin caerse y subirse y bajarse del sofá por sí mismos.
Pueden decirte lo que necesitan: Dicen palabras como "pipí", "popó", "baño" o "pañal". También podrán apuntar a su pañal, hacer caras o esconderse cuando están a punto de hacer pipí o popó en su pañal.
Quieren hacer las cosas por sí mismos: Intentan vestirse, alimentarse o decir "¡Yo lo hago!".
Van al baño a horas regulares: Tu niño tiene hábitos predecibles en el baño, como hacer popó a la misma hora todos los días (como después del desayuno, por ejemplo).
Pueden seguir instrucciones simples: Entienden y pueden seguir instrucciones como "Ven aquí" o "Siéntate".
Muestran orgullo por la independencia: Sonríen cuando hacen algo nuevo o se emocionan con las cosas de "niño grande".
Tiempos cuándo podrías querer esperar:
Durante grandes cambios en la vida, como mudarse, comenzar la guardería o tener un nuevo bebé
Dentro de las dos semanas posteriores a cualquier gran cambio en la rutina
Cuando tu niño está enfermo, saliendo de la dentición o lidiando con el estrés familiar
Si estás pasando por un momento difícil y no puedes dar atención constante durante al menos una semana
Muchos padres descubren que su niño aprende a hacer pipí en el baño rápidamente, pero no hacen popó allí. Esto es muy común.
Primero, es posible que tu niño no esté listo todavía. Si tu niño no hace popó en el baño, es posible que no esté listo para dejar de usar pañales. Antes de comenzar el entrenamiento para ir al baño, asegúrate de que la mayoría de las señales estén presentes, no solo algunas. Aquí hay otras razones por las que esto sucede y consejos para superarlas.
El miedo puede ser un problema. Hacer popó en el baño puede darles miedo a muchos niños. Algunas razones podrían ser: sienten que están perdiendo una parte de su cuerpo cuando hacen popó, pueden no gustarles si el agua salpica en su trasero, o pueden preocuparse por ser succionados por el inodoro.
Consejo: Deja que tu niño practique tirar papel higiénico por el baño para acostumbrarse al sonido. Déjalos ver cómo baja el agua y explícale que solo bajan los residuos, no las personas. Si tienen miedo de caerse, podrías intentar usar un inodoro con manillas y un banquillo para que sus pies toquen el suelo. También podrías probar una pequeña bacinica primero, luego graduarlo al inodoro grande.
Estar estreñido empeora las cosas. Un niño que ha tenido un tiempo doloroso con popó duro tratará de evitar hacer popó en cualquier lugar, incluso en el baño. Esto empeora el problema porque retener el popó hace que sea más difícil y doloroso más adelante.
Consejo: Ofrécele agua a tu niño cada hora durante todo el día. Dale más frutas que puedan ayudar con el estreñimiento, como manzanas, bayas, peras, duraznos o ciruelas a la hora de la botana. Añade verduras como brócoli y chicharos a tus comidas. Habla con el pediatra de tu niño o con un profesional de la salud sobre soluciones gentiles si el problema continúa por más de una semana.
Tu niño quiere tener el control. Algunos niños prefieren sentarse en un pañal sucio y mostrar su poder antes que ir cuándo y dónde se les dice. Los niños pueden sentirse impotentes porque todo está decidido para ellos, entonces los hábitos de baño pueden convertirse en un área donde sienten que pueden tomar el control.
Consejo: Dale opciones a tu niño: "¿Quieres usar el inodoro grande o el pequeño?" Deja que elijan ropa interior especial. Pídeles que te ayuden a preparar el baño con suministros. Evita preguntar "¿Necesitas ir al baño?" En vez de eso, di: "¡Es hora de ir al baño!"
El método de entrenamiento para ir al baño de 3 días es una estrategia intensa que puede funcionar bien para los niños que están realmente listos. El entrenamiento para ir al baño puede tomar solo un fin de semana, pero tienes que elegir el fin de semana que funcione mejor para ti.
El método requiere que te quedes en casa durante tres días completos mientras tu niño se queda sin pañales (y frecuentemente sin pantalones) para aprender a usar el baño. La idea es que esta estrategia enfocada ayuda a los niños a comprender mejor cómo se siente tener que ir.
Día 1 (viernes):
Comienza tu primer día quitándole el pañal y explicándole a tu niño: "¡Hoy estamos aprendiendo a usar el inodoro como los niños grandes!" A lo largo del día, lleva a tu niño a sentarse en el baño por 2 a 3 minutos cada 15 a 30 minutos, aun si no va. Pon atención a señales como retorcerse, tocarse, dejar de hacer lo que está haciendo o hacer caras que muestren que necesita usar el baño. Dale muchas bebidas ofreciéndole agua o jugo cada 30 minutos para que tenga muchas oportunidades de ir. Cuando ocurran accidentes, mantén la calma y di: "¡Uy! Vamos a limpiar e intentarlo de nuevo", y deja que ellos ayuden con la limpieza. Celebra cada éxito aplaudiendo, animando y diciendo "¡Lo hiciste!" cuando usen el baño.
Día 2 (sábado):
Continúa con el mismo patrón del primer día, pero comienza a notar las horas naturales en las que usa el baño tu niño a lo largo del día. Crea una rutina regular llevándolos al baño cuando se despierten, antes y después de las comidas, antes de las siestas y antes de dormir. Pon atención al mejoramiento, ya que deben empezar a reconocer la sensación de necesidad de ir. Practica buenos hábitos enseñándoles a lavarse las manos después de usar el baño.
Día 3 (domingo):
Si a tu niño le va bien con menos de 3 a 4 accidentes por día, puedes agregar viajes cortos fuera de la casa. Siempre usa el baño antes de irte y en cuanto regreses a casa. Lleva ropa extra y asegúrate de encontrar baños donde quiera que vayas. Sigue elogiando su progreso con palabras alentadoras como "¡Estás aprendiendo tan rápido!" o "¡Te acordaste de usar el baño!"
Para las siestas o la noche durante estos 3 días, trata de usar pañales de entrenamiento para proteger la cama mientras el cuerpo de tu niño aprende a despertarse cuando tiene que hacer. También podrías intentar ponerle ropa interior regular sobre el pañal de entrenamiento para ayudarle a tu niño a recordar que está en "modo de entrenamiento para ir al baño", incluso mientras duerme.
Podrías cuestionar si el método está funcionando. Para responder esto, busca buenas señales como cuando tu niño te dice que tiene que ir a hacer o cuando se siente mal cuando ocurren accidentes. Pon atención a las señales de que no está funcionando, como cuando no le interesa ir al baño o llora cuando lo llevas al baño. Si no funciona, ¡no te preocupes! Regresa a los pañales e inténtalo de nuevo en 4 a 6 semanas.
Los accidentes son parte del aprendizaje, pero ayuda saber qué puedes esperar. Durante la primera semana de entrenamiento para ir al baño, tu niño todavía está aprendiendo a reconocer la sensación de tener que ir, por eso tu pequeño puede tener la mayoría de los accidentes durante este tiempo. Para la segunda semana, deberías ver un mejoramiento a medida que se vuelve mejor en escuchar las señales de su cuerpo. Después del primer mes, tu niño puede experimentar 1 o 2 accidentes al día, generalmente cuando están demasiado ocupados jugando o están en lugares desconocidos.
Cómo manejar los accidentes con calma:
Respira profundamente y recuerda que esto es normal.
Di algo neutral como: "Vamos a limpiarnos".
Pídele a tu niño que te ayude con la limpieza si es apropiado para su edad.
Cámbialo de ropa sin hacer un escándalo.
Recuérdale gentilmente: "La próxima vez, trata de llegar al baño antes".
Muchos padres se preguntan cuándo su niño permanecerá seco durante la noche. Sin embargo, la resequedad nocturna muchas veces llega mucho más tarde que el entrenamiento diurno. La mayoría de los niños no están listos para el entrenamiento nocturno hasta varios meses después de que se completa el entrenamiento diurno, y es común que los niños mojen la cama hasta los 7 años.
Sabrás cuando tu niño podría estar listo cuando su pañal de entrenamiento está seco durante 5 a 7 mañanas seguidas, se despierta por la noche pidiéndote usar el baño, puede caminar al baño de manera segura en la oscuridad o duerme durante al menos 6 a 8 horas sin mojar el pañal.
Entrenamiento nocturno paso a paso:
Semana 1: Ponlos en ropa interior sólo para las siestas. Si se mantienen secos durante 5 siestas seguidas, pasa al paso 2.
Semana 2: Intenta pasar la noche sin pañal de entrenamiento y solo con ropa interior, pero ten sábanas resistentes al agua listas.
Semana 3: Si permanecen secos la mayoría de las noches, continúa. Si no, regresa a los pañales de entrenamiento por otro mes.
Consejos para el éxito nocturno:
No le des bebidas de 1 a 2 horas antes de acostarse (pero no dejes que se sientan sedientos).
Asegúrate de que usen el baño justo antes de acostarse, incluso si dicen que no lo necesitan.
Usa una pequeña luz nocturna para que puedan ver el baño.
Mantén el camino hacia el baño libre de juguetes y muebles.
Usa fundas de colchón resistentes al agua debajo de las sábanas normales.
Si ocurren accidentes, limpia rápida y silenciosamente sin hacerlos sentir mal.
Habla con el médico de tu niño si:
Tu niño tiene 4 años o más y aún no ha dejado el pañal durante el día
Crees que el popó duro está causando problemas por más de una semana
Tu niño dejó el pañal con éxito durante más de 3 meses, pero de repente comienza a tener accidentes regularmente
Tu niño llora, grita o parece asustado cuando lo llevas al baño
Ves sangre en su pipí o popó
Tu niño tiene 5 años o más y todavía moja la cama todas las noches
Lo has intentado durante 6 meses sin ningún avance
Señales para "tomar un descanso":
Te sientes estresado o enojado por el entrenamiento para ir al baño.
Tu niño llora o se pelea yendo al baño.
Estás lidiando con más de 8 a 10 accidentes por día después de dos semanas.
Se están produciendo cambios importantes en la vida (recién nacido, mudanza, comienzo de la escuela).
Si se encuentran necesitando un descanso, por lo general 4-8 semanas es tiempo suficiente para que los dos se restablezcan y lo intenten de nuevo. Recuerda, cada niño aprende a su propia velocidad. Algunos niños están listos más temprano, mientras que otros necesitan más tiempo. Estás ahí para apoyarlos, observando las señales de preparación, ofreciendo orientación y celebrando el progreso a lo largo del camino.
El entrenamiento para dejar el pañal es un gran paso hacia el crecimiento de tu niño y tal vez un gran alivio para ti. Con paciencia, estabilidad y encontrando el momento adecuado, los dos superarán este hito con éxito. ¡Pronto estarás celebrando este gran logro infantil y hasta podrías llegar a extrañar los días del pañal!






