A medida que los días se hacen más cortos y oscuros, es posible que notes cambios en tu familia. Quizás tu niño en edad preescolar parece más gruñón de lo normal. Quizás te resulte más difícil levantarte de la cama por las mañanas. Quizás tu niño pequeño, al que normalmente le encanta jugar, ahora solo quiere estar sentado y callado. Estos cambios podrían ser algo más que la tristeza invernal: podrían ser signos de trastorno afectivo estacional o TAE.
- Tristeza invernal vs. el trastorno afectivo estacional (TAE): ¿Cuál es la diferencia?
- ¿Por qué pasa el TAE?
- Reconocer el TAE en padres y cuidadores
- Reconocer el TAE en los niños pequeños
- Estrategias prácticas para ayudar a tu familia a estar bien durante los meses más oscuros
- Puedes ayudar a tu familia a prosperar

Entender cómo los cambios estacionales pueden afectar la salud mental de tu familia puede ayudarte a crear un hogar cariñoso y lleno de apoyo, incluso durante los meses más oscuros y fríos del año.
Durante los meses de invierno, algunas personas pueden sentir la tristeza invernal o TAE. Aunque parecen similares, hay diferencias importantes.
La tristeza invernal se presenta de vez en cuando. Es posible que te sientas triste o que quieras quedarte en casa, pero aún así puedes seguir con vida diaria. Por ejemplo, decides cancelar tus planes sociales para quedarte en casa, pero sigues disfrutando de tus actividades normales, como ver televisión o hacer manualidades. Es posible que solo quieras quedarte más tiempo en casa y no estar con otras personas. Al día siguiente, es posible que puedas salir y estar con amigos o compañeros de trabajo. Sigues disfrutando de la vida, pero te retraes un poco.
El trastorno afectivo estacional es un tipo de depresión que sigue un patrón estacional. Por lo general, comienza en otoño y dura durante los meses de invierno, mejorando en la primavera. Con el TAE, es posible que quieras quedarte en casa, pero además de eso, ya no te dan ganas de hacer cosas que normalmente disfrutas, como ver televisión o comer tus comidas favoritas. Es como si poco a poco te fueras desconectando de la vida por completo.
Lo complicado del TAE es que mejora en la primavera. Algunas personas quizás no busquen tratamiento porque piensan que solo se trata de la tristeza invernal. Sin embargo, es importante buscar ayuda en lugar de intentar superarlo por cuenta propia.
Recibir menos luz solar en invierno afecta a las sustancias químicas del cerebro que influyen en nuestro estado de ánimo y los niveles de energía. Cuando hay sol, el cerebro produce más sustancias que nos hacen sentir bien, como la serotonina. Los niveles altos de serotonina aumentan la sensación de felicidad. Los niveles bajos hacen lo contrario y provocan tristeza o depresión. Cuando está oscuro, el cerebro también produce más melatonina. Los niveles altos de melatonina pueden hacer que te sientas con sueño y con menos energía.
Como padre, tu salud mental es importante, no solo para ti, sino para toda tu familia. Luchar contra el TAE puede hacer que te cueste estar presente de la manera en que quisieras.
El TAE puede causar varios síntomas:
Cambios emocionales: Sentirte triste, incompetente o sin valor, perder el interés o el placer en las actividades y tener pensamientos de suicidio.
Cambios físicos: Subir de peso causado por cambios en el apetito, como comer más y tener antojos de carbohidratos o cosas dulces, dormir demasiado, tener menos energía o sentirte más cansado a pesar de dormir lo suficiente.
Cambios de comportamiento: Aumento de actividades como caminar de un lado a otro o retorcerse las manos, moverte o hablar más despacio, o tener dificultad para tomar decisiones.
Si estás pasando por una crisis de salud mental o tienes pensamientos de suicidio, llama o envía un mensaje de texto al 988 para comunicarte con la Línea de prevención del suicidio y crisis. Hay consejeros capacitados disponibles las 24 horas del día, los 7 días de la semana, para brindarte apoyo y conectarte con recursos en tu comunidad.
Si tú u otra persona se encuentra en peligro físico inmediato o tienes una emergencia médica, llama al 9-1-1. Mereces apoyo y recibir ayuda beneficia a todos tus seres queridos.
El TAE puede ser especialmente difícil de detectar en los niños pequeños porque no siempre pueden decirte cómo se sienten. Los niños pequeños (de 0 a 2 años) también muestran el TAE de manera diferente a los niños mayores (de 3 a 5 años) y los adultos.
Signos de TAE en bebés y niños pequeños (de 0 a 2 años)
Cambios de humor y comportamiento: Más gruñón, negatividad o mal comportamiento en vez de la tristeza tradicional. Tu bebé o niño pequeño puede parecer más irritable en general.
Cambios en el sueño: Dormir demasiado, dificultad para despertarse o problemas para quedarse dormido. Es posible que tu niño quiera dormir mucho más de lo normal o que le resulte más difícil tranquilizarse a la hora de dormir.
Cambios en la energía: Parece más cansado o tiene menos ganas de jugar. Tu niño pequeño, que normalmente es muy activo, puede parecer más lento o menos interesado en moverse.
Cambios en los intereses: Pérdida de interés en los juguetes o actividades que antes disfrutaba. Es posible que tu niño no busque sus juguetes favoritos o no parezca emocionado a la hora de jugar.
Signos de TAE en niños en edad preescolar (de 3 a 5 años)
Cambios en el estado de ánimo y el comportamiento: Más gruñón, negatividad, mal humor o mal comportamiento. Se mete en problemas con más frecuencia de lo normal.
Cambios sociales: Se aleja de las situaciones sociales o de sus amistades. Es posible que tu niño no quiera jugar con sus amigos ni participar en las actividades grupales que antes disfrutaba.
Energía y estado de ánimo: Se siente peor durante ciertos meses, tiene menos energía o es más irritable durante el invierno. También puede notarse una tristeza general.
Cambios en la alimentación: Come más de lo normal o pierde por completo el interés en la comida.
Dificultades en la escuela o el preescolar: Si tu niño va al preescolar, puede que notes que le está costando más trabajo concentrarse o que su desempeño ha bajado.
Un mal día de vez en cuando no es motivo de preocupación. Pero un patrón de cambio que dura al menos dos semanas podría serlo. Estos son solo ejemplos, y tú conoces mejor que nadie a tu niño. Busca cambios grandes en su estado de ánimo y comportamiento normal y consulta con su pediatra si es necesario.
Hay muchas cosas que puedes hacer para ayudar a que tu familia se mantenga mental y emocionalmente bien durante los meses de invierno. El autocuidado es muy importante con el TAE, ya que tiende a seguir un patrón predecible. Esto significa que puedes empezar a usar estrategias de prevención antes de que aparezcan los síntomas graves.
Aumenta la exposición a la luz natural, especialmente por la mañana. Intenta salir al aire libre durante las horas del día para dar una caminata diaria. Esto puede ayudarte a mejorar tu estado de ánimo al respirar aire fresco y proporcionar un cambio de ambiente, todo mientras haces ejercicio.
También puedes abrir las cortinas y persianas en cuanto se despierten para dejar que entre la luz natural a la casa. Intenta también pasar tiempo cerca de las ventanas durante el día. Incluso cuando está nublado, la luz natural puede ayudar.
Mantenerse activo es importante tanto para los adultos como para los niños. Los padres pueden intentar participar en una clase de ejercicios, no solo por el beneficio físico, sino también por el contacto social. Tú y tu niño también pueden organizar fiestas de baile en la sala o jugar a la pelota con objetos suaves dentro de la casa.
Convive con amigos y familiares. Estar rodeado de otras personas ayuda a estimular la mente y el estado de ánimo. Hagan planes divertidos y traten de cumplirlos. Las familias pueden realizar actividades juntas, como rompecabezas o juegos de mesa, para mantenerse unidos y levantar el ánimo.
Si tienes dificultades para cumplir tus planes, pide ayuda a tu red de apoyo. Ellos pueden ayudarte a hacerte responsable y darte apoyo. Cuéntales cómo te afecta este cambio de estación para que puedan estar pendientes de ti.
Haz una lista de las cosas que te causan estrés. Escoge unas pocas en las que quieras trabajar. Empieza por algo que crees que puedes manejar. Cuando te sientas más en control de esa situación, sigue con otra.
Si tu niño está pasando por un momento difícil, piensa en lo que le podría ayudar y úsalo para crear algunas costumbres que toda la familia puede seguir. Abrázalos y léeles. Deja que haga preguntas y hablen de cómo se siente. Dale tranquilidad y abrázalo seguido. Dile que está bien sentir miedo, enojo, preocupación, tristeza o cualquier otra emoción que pueda estar sintiendo. También pueden intentar respirar juntos, despacio y profundo. Cualquier cosa que decidas hacer, estos pequeños momentos de conexión pueden hacer más fácil de mantener el rumbo.
Los días más cortos y oscuros del invierno no tienen por qué significar meses de dificultades. Al entender cómo los cambios estacionales afectan al estado de ánimo, reconocer los signos del TAE tanto en ti como en tu niño y poner en práctica estrategias sencillas, puedes ayudar a toda tu familia a mantenerse sana y unida durante la temporada invernal. Con conciencia, cuidado y apoyo, el invierno puede seguir siendo una época de amabilidad y cercanía para tu familia.







